
Imagínate, uno de esos calurosos días de Agosto en los que el volante quema y el único soplo de aire que corre, es el que sale del aire acondicionado. Sabes que ya ha llegado el calor. Por los espejismos en la carretera y porque cuando sacas la mano por la ventanilla buscando alivio, te das cuenta de que tu coche se mueve a través de una gran inmensa sopa. Te apetece un refresco, cualquier líquido con tal de que su temperatura sea inferior a la del capó del coche. Lo que sea pero que esté frío.Esperas un rato hasta que se anuncia la siguiente área de servicio, lo detienes al coche frente la tienda de la gasolinera. Las puertas del establecimiento se abren y una ráfaga de frío polar te da la bienvenida. Dios que gusto, después de meditarlo, decides no comprar la botella de 2 litros de agua mineral y coger una más pequeña, porque no hay cosa peor que tener sed y beber agua caliente. Te diriges a la caja para pagar. Quería esto y 30 euros de súper por favor, le dices a la cajera mientras miras por encima un cartel de helados que está detrás suyo. Bueno y un helado de cucurucho. Siempre te ha gustado el cucurucho, desde niño cuando ibas con tu madre a la heladería de al lado de casa y pedías los helados sin bola. Debes de ser el único niño del mundo al que le gustaban los helados sin helado.Sales del oasis, llenas el depósito y vuelves a la carretera. Abres la botella y le das un par de largos tragos. Esto ya es otra cosa, ahora estoy mucho mejor. El mundo se ve mejor con el estómago lleno, así que me como el helado antes de que se me derrita. Lo agarras con una mano mientras haces malabarismos con el volante para conseguir abrirlo. Dichosos envoltorios, que abren fácil, las narices. Dices mientras tiras el papel por la ventanilla. Te apresuras a darle un par de lametones porque ya ha comenzado a derretirse. Como me gusta y ahora viene la mejor parte cuando ya no queda casi helado y lo que resta se cuela por el cucurucho. Como si pudiera escapar de mis fauces. Le vas dando mordiscos lentamente al cucurucho, disfrutando cada pedacito. ¿Quién sería el genio que inventó ponerle chocolate al extremo del cucurucho? y ¿porqué no venden bolsas de "extremos de cucurucho"? te preguntas mientras acabas el último pedazo y enciendes la radio. Buscas sin fortuna los botones para sintonizar buena música y desesperado miras para ver donde hay que darle. Empieza a desmoronarse su contenido se evapora, cambia del mejor estado al menoscabo, recorriendo sus extremidades en donde se desase, no lo puede controlar más, se escapó de sus manos, no sirve, no hay como reponerlo… Nos quedamos sin esta grandeza tan preciada, error no solo de nuestros antepasados, llegó a su término, se apagó y dejó de arder, nosotros los insensibles hicimos esto, ni lamentos , ni consuelos sirven en este momento, la cadena ya llegó a su tope…¿Pongámonos a pensar que hicimos? ¿Será esta la descripción de nuestro presente?, ¿La tierra está salvada? Si tanto nos preocupa que puede pasar mañana o nos llama la atención ¿Te pusiste a hacer algo en contra del escaso entender en el mundo?, lo estamos matando de a poco, vemos como se derrite y se vierte en lo profundo del cucurucho y aun no hacemos nada, acuérdate que no existen bolsas para el extremo del cucurucho...
En tu conciencia dices ¿que puedo hacer yo por cambiar?, la respuesta es simple, empieza a cambiar las malas acciones que actúan en su contra, en todos lados sale que ahorremos el agua, apaguemos la luz cuando no la utilizamos , no arrojemos basura a la vía publica, y todos los no que se acostumbra decir, QUE SOLO PASAMOS DESAPERCIBIDOS, NO ESCUCHAMOS O DECIMOS ESTO NO ES DE INTERES NUESTRO, ES DEL GOBIERNO, pero bien que a la hora en que te preguntas estas en contra, entonces ¿por que acabas de tirar un papel al piso hace un ratito? y respondes es que fue sin querer, no me di cuenta, perdón y te sonrojas y lo tiras a la basura, pero en realidad vos sabes que nunca levantas un papel, si total eso no hace nada, pero “realidad” te voy a decir, si todos pensamos eso, juntemos entonces los papelitos que tiramos, para vos y para mi , son insignificantes, pero te pusiste a pensar si todos tienen esa mentalidad, el basurero que habría solo de papelitos insignificantes, y la verdad que no estamos muy lejos, por que salimos a la calle y vemos que poca consideración que hay en cada uno de nosotros, incluyéndome a mi, por que es un error que todos solemos cometer, el no escuchar o hacernos que eso no nos afecta en nada...
Si es así entonces, ¿cuando nos vamos a preocupar?, una posible respuesta: cuando ya sea re grave la situación y no se pueda hacer nada para cambiar, ahí vamos a decir, por que no me puse las pilas, si yo pudiera volver el tiempo atrás cambiaria la situación, la verdad es que por mas que vuelvas el tiempo atrás, si no te ocupas de ella ahora y no haces las cosas que están a tu alcance o disposición, ella seguirá destruyéndose...
Y entonces ¿quien lo hará?... nadie, ¿nos vamos a dejar morir?¿dejar morir a nuestros niños?, los cuales es muy probable que les pase algo el día de mañana si no hacemos nada, o peor así a los hijos de nuestros hijos...imaginémoslo...
Si es así, entonces pase hablando y pasaste leyendo esta verdad sin sentido, por que no te ocupaste de ella, de nuestra majestad, lo que nos rodea, nuestro planeta…¿Te interesa tu vida?, entonces ¡UNAMOS NUESTRAS MANOS!, no dejemos que ella se derrita(en la imagen, se puede ver el detalle de las manos tratando de hacer algo por el helado, que se derrite ) y pensemos que lo poquito que puedas hacer, sirve, con algo se empieza, si no lo hacemos por que el producto que se ejecuta no es de gran magnitud, ¿cuando vas a empezar?, acuérdate que cada día que pasa hay menos tiempo y menos probabilidades de cambiar estas circunstancias que estamos pasando… Todas las cosas se empiezan con un poquito, pero si todos juntamos lo poquito que hacemos para salvarla, seguro formaríamos algo grande, obteniendo el mejor resultado que se logró obtener, para nuestras vidas, las vidas de nuestros hijos, las vidas de los hijos de nuestros hijos…


